En
Anatomía comparada de los ángeles, primer paso en la creación de su sistema
filosófico, Fechner dibuja una posible evolución más allá de nuestra especie. Pero los
ángeles de que habla no son ángeles guardianes de ningún tipo sino que son
ángeles
cósmicos, son planetas, centinelas de nuestro destino pero también símbolo de nuestra
capacidad para imaginar un mundo, para atrevernos a entenderlo con ayuda de la visión
luminosa que guió a Fechner. El libro finaliza con un postfacio donde William James habla
sobre la opinión que le merecen Fechner y su obra.
Fragmento
del texto:
Esta época moderna tiene el gran mérito
de intentar aplicar asiduamente a la formación del hombre las elucidaciones que han
aportado los estudios comparados sobre la formación de las criaturas inferiores. Sin
embargo, aún no se ha soñado con desarrollar esas investigaciones en el mismo sentido
con respecto a las criaturas superiores, aunque en esa materia se podrían alcanzar
resultados al menos igual de fructíferos. El objetivo de este opúsculo es empezar a
llenar esa laguna. Habiendo buscado en vano un nombre para el objeto de mis
investigaciones en el sistema de Linneo, me he visto obligado a adoptar la denominación
popular de "ángel", que suele englobar a las criaturas superiores en general.
Puede que las siguientes consideraciones se alejen en cierta manera de las
representaciones convencionales de los ángeles, sin embargo aportan rectificaciones que
no podrán más que satisfacemos
|