|
En
este volumen se dan cita dos trabajos sobre la perversión que suponen puntos de
inflexión en su tratamiento teórico y moral. Frente a la explicación decimonónica
de la perversión como delito, Charcot y Magnan realizan un enorme avance para
la época, no olvidemos que su escrito se fecha en 1882, al suponerla síntoma
de una enfermedad que hay que tratar clínicamente. Poco después Binet da otro
gran salto al entenderla como una simple falta de armonía entre las tendencias
sexuales, pues en una concepción que incluso hoy día es muy avanzada entiende
la sexualidad sana como el ejercicio armónico de todas sus tendencias.
|